viernes, 1 de noviembre de 2013

¿Penjing o Bonsai?

¿Penjing o Bonsai?

A menudo cuando hablamos de los términos penjing o bonsái los asociamos a algo que conceptualmente puede ser erróneo. Es costumbre sobre todo en occidente que al hablar de penjing lo relacionemos con  un paisaje en miniatura en el que intervienen árboles entrenados como “bonsái” en armonía con rocas, pequeños helechos, agua y alguna figura. En cambio cuando hablamos de Bonsai lo hacemos para referirnos a los árboles individuales en su correspondiente maceta. No se puede generalizar, pero en términos generales es así y es un gran error, …o no? Cierto es que sólo son palabras que describen en otro idioma la actividad que nos gusta practicar, pero no está demás hablar con propiedad sobre lo que nos gusta aunque al final practiquemos lo que nos plazca.


Si hiciésemos una encuesta entre la población sobre los orígenes del bonsái seguro que por encima del 90% apostarían a que todo empezó en Japón. Pero se sabe con certeza que éste arte comenzó en China mucho antes. No vamos a entrar en éste artículo en más detalles sobre los orígenes pero sí que lo tendremos muy presente a la hora de comparar las dos culturas con más influencia y tendencia en el bonsái actual.

¿Qué es el penjing?

Penjing (chino: 盆景 ; pén jǐng , literalmente " paisaje bandeja "). El penjing es el antiguo arte chino de representar en una bandeja o maceta un paisaje formado por uno o varios árboles en miniatura. Se conocen los siguientes tres subestilos de penjing:
Árbol Penjing ( shumu penjing ):

El protagonista es un único árbol. Podría ser el equivalente a la terminología japonesa de “bonsái” como tradicionalmente lo conocemos, pero con matices diferentes.

Paisaje Penjing ( Shanshui penjing ):

Uno o varios árboles en armonía con rocas a modo de agreste paisaje.

 • Agua y Tierra Penjing ( shuihan penjing ):

Similar al shanshui en concepto pero no hay tanta presencia de rocas, pero sí de agua.

¿qué diferencia existe entre un árbol penjing (shumu) y un bonsái al estilo japonés?

Es difícil simplificar una respuesta a ésta pregunta pues intervienen muchas escuelas en ambos países como para generalizar, pero podríamos decir que a grandes rasgos que el penjing es un arte más libre en su interpretación. El penjing se concentra en la evocación de un paisaje vivo buscando armonía en formas dando libertad al autor para su creación mientras que el bonsái japonés se rige por patrones y normas más rígidas para dar protagonismo al árbol por encima de cualquier cosa. Podríamos decir que las escuelas japonesas son más detallistas y perfeccionistas y las proporciones y siluetas están marcadas incluso por reglas matemáticas.




Arriba árbol al estilo marcado por Japón y sobre éstas lineas un Ficus de foliado en un estilo que encajaría con las técnicas Chinas.
En una sociedad occidental como la nuestra nos movemos por tendencias. Lo que vemos nos puede empatizar más o menos y nos mueve a copiarlo, mejorarlo o adaptarlo a nuestro estilo. Nos ocurre con la ropa, nuestra forma de vestir y también nos ocurre con el arte.


Dos representaciones artísticas de un mismo paisaje en dos estilos muy distintos.


Para nosotros el bonsái es un arte relativamente reciente. Hace pocas décadas que llegó a nosotros desde Japón. Aunque ellos no fueron los creadores de la miniaturización de árboles sí que fueron los grandes “exportadores” y embajadores de éste arte. Y como exportadores obviamente impusieron su estilo a occidente. Estilo que ha ido variando y modernizándose con el paso de los años por la repercusión de los trabajos de los grandes maestros nipones más recientes. De china en cambio lo único que nos llegaba era la gran cantidad de bonsáis comerciales de bajo valor estético desde un punto de vista estricto. La opinión por parte de occidente sobre el bonsái en China era bastante mala por decirlo suavemente. Los trabajos de los grandes maestros chinos del penjing quedaban en silencio dentro del gigante asiático. Pero esa tendencia está cambiando últimamente. Gracias a la universalidad de la red cada vez nos vamos impregnando más de las tendencias del penjing,   y no sólo de grandes maestros chinos como Quin Quan Zhao sino además con la gran calidad de los trabajos provenientes de Indonesia de la mano de Robert Stevens entre otros.


En Japón podríamos decir que el  equivalente al penjing es el Saikei en cuanto a la reproducción de paisajes en miniatura. Pero tú que eres aficionado al bonsái merece la pena que te preguntes que es lo que haces? ¿Tus árboles son bonsáis, penjings o practicas saikei? En realidad que más da. Lo importante es que disfrutes con lo que haces y sobre todo seas capaz de transmitir a los demás a partir de tus creaciones. Es bueno dejarse empapar por cada tendencia pero coge de ellas lo que te guste y adáptalo a tu propio estilo.


Quiero reproducir a continuación unas palabras sacadas del blog de Robert Stevens:
Algunas personas dicen que mi estilo  penjing está contaminado, y que mis penjings no son auténticos. Antes de continuar, me gustaría explicar la diferencia entre penjing y bonsai. ¿Es penjing lo mismo que bonsai?¿Hay alguna diferencia en el concepto y la filosofía?
La respuesta es: Sí - y No ! Depende del contexto que estamos discutiendo. Este ha sido un tema polémico, ya que hay pocos artículos escritos sobre penjing por fuentes competentes de China. …. En estos casos las dos artes se consideran lo mismo - simplemente una cuestión de la traducción -. Pero otras veces se refieren a ellas como dos formas diferentes de arte Entonces, ¿cuál es la verdad?....
Con penjing tratamos de recrear la belleza de la naturaleza sin la eliminación de las imperfecciones. Hay una gran libertad creativa y natural en cómo el artista puede hacer esto con penjing….La habilidad de ingeniería técnica importante para bonsai no es tan importante en penjing.
Mi trabajo consiste en combinar el aspecto objetivo de los bonsais con el aspecto subjetivo del penjing, la belleza del refinamiento estructural de bonsai con la belleza interior de la entrega simbólica de penjing, todo para dar un matiz único a la resultado. Un artista debe ser capaz de hacer su propia declaración de carácter e identidad. No estoy tratando de crear mi propio estilo, sino más bien tratando de encontrar nuevas posibilidades innovadoras basadas en mis propias aplicaciones de conceptos estéticos. No hay absoluta en el arte y la belleza. La interpretación y percepción de la belleza son muy individualistas. Mi trabajo es un reflejo de mis sentimientos personales y actitudes. Al hacer bonsai, no estoy demasiado preocupado por el destino final, sino más bien con el proceso gozoso.

Robert Stevens (Indonesia)


Es sin duda una conclusión  y unas palabras a destacar. Debemos disfrutar con lo que hacemos dando igual como se suponga que se llame lo que hacemos. Pero si practicamos penjing hagámoslo bien o al menos lo mejor posible. A mi particular juicio debemos evitar la reproducción de paisajes muy exagerados que casi parecen caricaturas de la naturaleza. Debemos buscar la proporción entre los elementos que intervienen para conseguir un buen equilibrio y evitar en lo posible la utilización de figuritas que quitan protagonismo al paisaje en sí y guardémoslas para montar el Belén. Algunas composiciones pueden arruinarse hasta parecer chabacanas por la utilización indiscriminada de ciertos accesorios.


En conclusión da igual si hacemos bonsái o penjing. Son solo traducciones de otras culturas para expresar lo que nos gusta hacer.  Lo más importante es lo que sentimos mientras creamos y que consigamos transmitir ese mismo sentimiento a los demás.









                                                                                                                                                                                                                     Sergio Martínez

4 comentarios:

  1. Felicitaciones Sergio, crup que para los que estamos partiendo este es muy buen artículo, ya que nos aclaras lo importante de disfrutar este bello arte y no de estresarnos tratando de buscar un diseño en particular. Cada árbol nos muestra el estilo que quiere tener naturalmente y cometemos el error de querer formarlo como más perfectamente creemos son darnos cuenta que la perfección de un árbol esta en su imperfección.
    Saludos desde Chile...

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    1. Gracias. Me alegro que te haya gustado y espero sirva para disfrutar más del bonsai

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  2. Interesante articulo Sergio, empiezas fuerte el año, esperamos nuevas entradas.
    Un saludo.

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    1. Gracias Jose Antonio. Vendrán más entradas !!

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